El objetivo de la terapia de pareja es buscar nuevas posibilidades de relación, de acuerdo con las necesidades, características y potencial de cada pareja y de cada individuo. También facilitar una mayor comprensión, abrir canales de comunicación, modificar patrones de relación disfuncionales, elaborar conflictos y fomentar el desarrollo tanto individual como de pareja. La terapia también puede actuar como soporte para la preparación de un proceso de ruptura o separación de manera constructiva, velando por la salud y el bienestar de sus miembros y de sus hijos, si los hay. Suele ser un proceso de terapia breve (8-12 sesiones). Los encuentros se realizan con una frecuencia quincenal –en ocasiones, semanal- y duran aproximadamente 1 hora. Las áreas donde se recomienda la intervención de pareja incluyen: • Problemas en la comunicación • Dificultad en la resolución de problemas • Infidelidad• Celos • Agresividad y violencia • Depresión • Insatisfacción sexual • Problemas sexuales • Desacuerdos financieros
• Mediación
• Problemas con la familia de origen
• Problemas en el manejo de los hijos |