Se trata de un proceso que está enfocado, entre otras cosas, en ayudar a cada individuo a adquirir una mayor comprensión de uno mismo y del entorno, lograr cambios positivos en las distintas áreas de su vida, superar desafíos y resolver problemas, aprender a convivir y gestionar emociones como la tristeza, la ira y el miedo, aumentar la confianza en uno mismo y la autoestima Las áreas donde se recomienda la intervención individual incluyen: •Ansiedad
•Depresión •Problemas Relacionales •Inseguridad/Miedos/Fobia
•Estrés Postraumático
•Insomnio
•Trastornos de la Alimentación
•Adicciones•Trastornos de la Personalidad •Trastornos del Ánimo •Trastornos Obsesivos Compulsivos •Trastorno Bipolar •Trastornos Psicóticos |